Nuevo Cancionero Burgalés

David Pérez Vela
Fotografías:
Arriguri (cedidas por la M.O.D.A)

"Castilla, tan pura y tan agujereada por los tópicos, dedica sus canciones a su cielo pelado de duro azul "1

Antonio José (1902-1936)

La M.O.D.A es un grupo hacedor de himnos, una factoría de canciones con las que te desgañitas en la intimidad de tu coche. Recuerdo ir cantando su primer disco ¿Quién nos va a salvar? a pleno pulmón con el carnet recién sacado, de cuando uno empezaba a elegir la música con la que se viste. 

El Nuevo cancionero Burgalés (2021) es el quinto álbum de la banda. Un disco que rescata – a su manera – las melodías y las canciones populares recogidas por Federico Olmeda y Antonio José Martinez a principios del siglo XX. Es significativo precisamente que se trate del quinto trabajo del grupo, con la carrera bien asentada, un sonido reconocible y una trayectoria que roza la década. Es un disco redondo. Sin perder la identidad musical, revisa las letras recopiladas en el Cancionero popular de Burgos (1903) y en la Colección de cantos burgaleses (1932) y consigue metabolizar las obras sin desprenderse del micelio. Por cierto, entre ambos compositores/folcloristas engrosaron una recopilación de más de 1.000 canciones sólo de la provincia de Burgos. La M.O.D.A sublima esta densa recopilación en 8 joyas actualizadas, algunas de ellas apoyadas con vídeos que son en sí mismos piezas de colección. 

foto tomada durante el rodaje de La molinera

Una banda, si sigue una evolución natural, madura. Cuando se es jóven se escudriñan las referencias con prismáticos, todo lo inmediatamente próximo encarcela, por eso los ojos llegan lejos, muy lejos, prácticamente a todos los lados. Pero a medida que nos hacemos mayores la búsqueda se atomiza y cambiamos los prismáticos por la lupa. La tierra nos llama, nos reclama de vuelta porque le pertenecemos. Serán las vicisitudes propias del ser.

foto dija de Miraflores

Respecto a las letras ¿Por qué no meterle mano a los textos? Yo creo que Antonio José estaría encantado con el resultado. Atravesar este proceso de revisión también es una transformación orgánica por la que pasa la música. Quien considera que las representaciones populares son algo estático y anquilosado solo está firmando su sentencia de muerte. La supervivencia de la música popular ha dependido hasta ahora de la tradición y las formas de vida. Son el espejo en el que se mira el pueblo. La música que nos calzamos por la mañana, como quien se ata las botas sentado en la cama. Es la misma que da sombra durante las faenas y endulza las penas, la que pone ritmo a los juegos infantiles, las fiestas y las rondas. La nuestra ¿Por qué no rererehacerla?

durante el rodaje de La molinera

He disfrutado muchísimo sumergiéndome en las biografías de Federico Olmeda y Antonio José Martínez. Como una de las intenciones de este disco era precisamente la de reflotar ambas figuras (lo contaba David en la entrevista que dieron para el podcast de La perdiz roja hace unas semanas). Así que ahí va mi pequeño aporte al asunto. 

Un poco de txapapote para contextualizar

Me llevaría a una profunda crisis personal hablar de su obra sin organizar un mínimo del escenario que atravesaba el país en ese momento. Además, las cosas descontextualizadas duelen a los ojos, como los huertos urbanos.

Este proceso de resignificación que nos parece tan alternativo lleva ni más ni menos que cerca de doscientos años cortejando a las esferas intelectualoides. Las recopilaciones musicales que aquí nos competen, tempranísimas en el caso de estos dos musicolocos, se enmarcan en la flor de una exploración identitaria nacional y europea mucho más amplia. 

De manera coetánea, dos tendencias que en ocasiones se enfrentan y en otras confluyen empujan esta autoexploración. Por un lado,-a mediados del XIX- una de estas corrientes pretende construir un relato de corte historicista de reivindicación nacional orquestado por el Estado. Una serie de fantasiosas imágenes y gestas heroicas que el franquismo retomará para nutrir este poderoso aparato de identidad. Por otro, asistimos al alumbramiento de un ente estético de carácter más costumbrista que irá armándose de retórica e idealizaciones en el correr del S.XX. Marco en el que se alojan las obras de Olmeda y Martínez.

Foto fija de Mañana voy a Burgos

Francisco Olmeda

Por eso, no es casual la aparición del Cancionero popular de Burgos o Nuevo folklore Burgalés en 1902 llevada a cabo por el presbítero y organista de la catedral. Olmeda realizó una clasificación de temas que da cuenta del enorme espectro musical con el que tropezó: Canciones de ronda, de cuna, de siega y trilla, de esquileo, de bodas… que aglutinan a grosso modo la inabarcable tarea de sobrevivir. Recopiló más de 600 motivos de canto y danza. Aunque la metodología es un tanto escueta, será la obra que Antonio José retomará 30 años después.

Antonio José

Entre las derivas propias de esta tierra sin mar, la vida del músico merece un alto en el camino. Fué un tempranísimo compositor y folclorista que perteneció a la Generación del 27. Hasta que en 1936, con tan solo 33 años, fue fusilado por el ejército sublevado.

"El interés folklórico de una canción está principalmente en su vejez, y por eso también es tanto mejor una canción popular cuanto más cercana esté de su raíz originaria "2

del rodaje de La molinera

Brillante y esclarecedora, su intervención en el Homenaje a la canción burgalesa (Teatro Principal de Burgos, 24 de junio de 1936) *3* constituye una sesuda síntesis de su trabajo como arqueólogo musical. En ella, tiende un hilo que atraviesa toda la tonada popular, desde la música bizantina -Siglo IV- hasta la canción burgalesa. Embajador de su tierra, Antonio José defiende a capa y espada la antigüedad de la música popular. Esta ponencia sirvió de presentación a las instituciones para anunciar la publicación de esta recopilación bajo en nombre de “Nuevo cancionero burgalés” *4*

Portada del Nuevo Cancionero Burgalés de La M.O.D.A

Su manera de trabajar está condicionada por una sensibilidad muy especial. Entre las notas de su cuaderno se encuentra la letra de una mujer que duerme a su hijo en la calle, o la transcripción musical del silbido de un albañil que repite un estribillo frente a su estudio. 

durante el rodaje de Miraflores

El que esto escribe se relame, desde la perspectiva de nuestro tiempo, al leer el entusiasmo empolvado de ideales del discurso de Antonio José. Unos ideales que empezaban a encorsetar la identidad de aquella España que no sabía verse así misma plurinacional. La España celosa y frágil que acabaría con la vida del artista un 9 de Octubre del trágico año, tan solo cuatro meses después del discurso aquí expuesto. Que sirva esto de escarmiento a la Castilla que todavía no te ha sabido devolver lo que hiciste por ella.   

Archivo municipal de Burgos
  1.  Frase extraída de la conferencia leída por Antonio José en el lnstitut d’Estudis Catalans, el 23 de abril de 1936, en una de las sesiones científicas del III Congreso de la Sociedad Internacional de Musicología, celebrado en Barcelona. 

  2. Fragmento de la intervención de Antonio José en el Homenaje a la canción burgalesa celebrado el día 24 de junio de 1936 en el Teatro Principal de Burgos.

  3.  Antonio José. (s. f.). Colección de cantos populares burgaleses (Nuevo cancionero burgalés) (J. Barriuso Gutiérrez, F. García Romero & M. A. Palacios Garoz)

  4. Así lo titula el propio autor en la conferencia de Barcelona celebrada dos meses antes. Finalmente, debido al arranque de la Guerra Civil, su trabajo no verá la luz hasta 1980. 

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