Texto y fotos: Carmen Abril
María y el éxito
María tiene treintaypocos; una casa en el pinar de Antequera, dos perros, gallinas…y una escuela de djs en Simancas. Su vida parece un poco una serie de Netflix. Con menos de treinta años tenía su propia empresa de marketing digital, era dj residente en una de las mejores discotecas de Madrid, organizaba plataformas solidarias a través de la música, daba charlas TED…María y el éxito, podría llamarse la serie. Hace relativamente poco, sin embargo, su vida dio un vuelco, el covid apareció por una esquina con un cartel muy grande de “OPORTUNIDAD PARA HACER COSAS NUEVAS” y María le dio una repensada a todo. Después de muchísimo trabajo, podríamos decir que se estrenó la nueva temporada de su serie, María Arias y el éxito de verdad. Ahora María, además de fundadora y directora de una escuela rural de djs en Simancas (Whoisindaschool) que dará muchísimo que hablar, es granjera (esta entrevista nos la concedió en su adorable finquita, La pradera), sigue pinchando cada verano en Ibiza y se ha dado cuenta de que es más feliz que nunca en toda su vida.
Los inicios: radiocasetes y venganza
Empecemos por el principio..
Yo empecé pinchando pachangueo con CDs. Los teníamos ahí en la pared y yo cogía la caja y lo más guay es que te acordabas de dónde estaba cada uno, en qué valda, en qué orden, y ahí venía Elvis Crespo, “Suavementeee…”, ahí cogí mucha psicología de pista, que es súper importante. Valladolid es muy cerrado para las tías, solo dos chicas habremos pinchado en Bagur. Por eso yo quiero que la escuela sea para todos, chicos, chicas y no se le diga a nadie “tú no puedes pinchar”.
-Perdón que te corte, pero vamos al inicio de todo, María, ¿Cómo te dio por ser dj?¿De qué manera una chica de Laguna de Duero acabó siendo DJ en una época -y en una ciudad- en que no estaba de moda?
Vale. Nunca se lo he contado a nadie, y os autorizo a que lo contéis: la realidad. Resulta que en aquella época, en segundo de bachillerato, me mordió un pastor alemán..
-Me meo con que esta historia empiece así (risas). De todos los inicios posibles no esperábamos esto (risas)
(risas)Pues sí, el 6 del 6 del 2006 me devora un pastor alemán. Justo 4 días antes de selectividad (según me muerde yo pienso en Paquirri con la femoral “ay la vena, que me voy a desangrar…”). El caso, que llego a selectividad súper grogui y le digo a mi padre “¿Si apruebo selectividad, me mandas a Estados Unidos?” porque estaba entonces la serie de OC, que era la primera vez que yo veía una serie de lesbianas, y estaba en plan “ah, en California hay lesbianas, me tengo que ir a California…”, en fin, la cabeza de una loca de 17 años. El caso es que al poco de estar allí se me rompe el menisco y tengo que volver. Prácticamente todo el inglés que aprendí lo aprendí en el aeropuerto, en plan supervivencia, como cuando Bart se pierde en París y Homer aprende francés para encontrarle.
El caso es que el primer año de carrera, cuando estaba borracha hablaba en inglés. Mis amigas en plan “no te soporto” y un día me dejan en un baño hablando con unas guiris (que ahora siguen siendo muy buenas amigas mías). Entonces empiezo a quedar con ellas. Yo les enseño comida y mierdas españolas y ellas me enseñan su música. Yo me quedo loca con la música que escuchan ahí: RnB, Bob Sinclair…Digo “buah, esto es una barbaridad”, One more time… ¡Daft punk, tío! mi cabeza estaba volada… y luego salía por Valladolid; Hombres G, El canto del loco… y yo decía…»no puede ser, yo necesito esto aquí».
El triple en El desliz
Entonces ellas se van -“Oh, im gonna miss you, tal”- y un día borracha estoy en un bar y le digo al tío, en inglés, que soy de Estados Unidos y que soy dj. El Desliz se llamaba el bar. “Hello, Im a dj from US”(risas). Me dice “vale, vente el viernes”. El lunes voy al chino, me compro dos CDs, un porta CDs, y mi windows 2000 y a grabar las canciones que me había descargado del Emule. One more time, Avril Lavigne, Depeche Mode …las canciones que me gustaban. Entonces me pinto el ojo, me pongo los aros…y llego al Desliz con el porta CDs y una amiga. Lo primero: “Bueno. Soy española, eh, de aquí de Valladolid…pero es que sabes lo que pasa, que si no no me ibas a hacer caso y tengo canciones muy buenas y me gustaría poder escucharlas en algún sitio.”
Me dice “¿te has traído CDs?” y yo «y cascos, que me los he comprado en El corte inglés” Yo había estado en casa practicando con un radiocasete y con el Windows para ver cómo mezclar las canciones ahí en el suelo del office dándole play a la vez… bueno, divertidísimo.
Me dice “vale, pues ponte a pinchar” y le digo “…cómo se hace” Me mira… “pues metes el CD aquí…” Qué gozada ese día, que sensaciones… “buah, como me gusta”, pero claro, no sabía…entonces le digo “¿puedo venir más días?” “no, tal…”(comprensible).
Pero resulta que mi padre tenía una tienda y una de las dependientas tenía un novio que era dj, entonces a veces me llevaba a los 7 Enanitos, a El patio de mi casa, que me acuerdo que era un sitio horrible, tenía unas bragas color carne enormes tendidas justo detrás de mí mientras pinchaba, el ambiente horrible…me pagaban 30 euros el fin de semana. Pero de aquellas yo necesitaba el dinero porque me había echado por fin una novia en Asturias y tenía que ir a verla. Entonces trabajaba un finde, y con lo que ganaba me compraba el Alsa para ir a verla al finde siguiente (me puso los cuernos, al final).
Total, que lo dejamos, drama tremendo, y para animarme me dice mi amiga “vamos a salir, que me gusta un camarero”. Llego, y el camarero tiene una pashmina de color turquesa. Digo “¡este es marica!” porque en mi época los chicos no llevaban pashmina, ahora hablamos de eso…total que termino haciéndome amiga del camarero y le digo “es que me encantaría pinchar”. Total, que me dan de 9 a 11, que las 11 era la hora buena. Entonces yo entraba con él a las 9, íbamos al bingo antes a cambiar monedas para la caja…Tío, que inicios, la verdad es que nunca lo había pensado…Entonces él, Javi, preparaba los mojitos y nos comprabamos una pizza calzone en el italiano de enfrente y yo pinchaba en la cabina y me comía la pizza, como no había nadie en el bar…Mis amigas hacían botellón y venían después a las 22:30 a bailar, entonces yo tenía el bar animado. Total que nos lo bailabamos allí y luego íbamos de ruta… Y con una de esas chicas, que no os voy a decir el nombre porque ella está in the closet…pues empezamos a salir en secreto (por esto me tuve que ir de Valladolid, aquí no se podía ser lesbiana, directamente). Entonces me venía a buscar a mi casa, yo bajaba, me montaba en el coche y tenía puesto Mortal.fm y ojo que yo le decía “¡ponme M80!” y un día le dije “venga, va, deja Mortal.fm…ah, pues no me disgusta”. Todos los jueves salíamos ella y yo porque los viernes no había clase y nos íbamos al Ohm a tomar la primera, que nos invitaban a la segunda, y allí pinchaba Guille (que estuvo en la inauguración de la escuela en Simancas) y yo ahí ya… “joe, como me gusta”.
Y bueno, cuando esta chica y yo lo dejamos , que yo siempre me he motivado mucho por esto en la vida, dije “ah,¿¿ que lo dejamos?? pues te vas a cagar, voy a conseguir ser la mejor dj de tu bar favorito”. Y volví a Estados Unidos, pasé un verano buenísimo con las amigas que había hecho en el baño de aquel bar, escuchamos un montón de música, vivimos mil aventuras loquísimas y a la vuelta conseguí una prueba en el Ohm.
– Osea que todo fue por venganssa..
Siempre es mal de amores, pero es algo que me ha movido mucho en la vida.
–Y en Valladolid entonces ¿Había mucha cultura de dj?
Había determinados sitios en los que solo se pinchaba electrónica, que es dónde yo quería pinchar, donde iba específicamente la gente a escuchar ese tipo de música. Siempre me acordaré del Ohm, estuve yendo 6 o 7 meses sin cobrar. Iba de 11 a 12 para practicar, ellos me dejaban el equipo. Luego me quedaba 1 hora mirando al DJ y así aprendía. Al principio me equivocaba mucho, pero era la manera de mejorar. Fredy me decía siempre que tenía muy buen gusto y muchas ganas, cómo no iban a dejarme. Cuando pincho me abstraigo, es lo más divertido del mundo, no me imagino haciendo otra cosa. Ojalá pueda vivir de esto toda mi vida.
Business killer
– Pero también ha habido épocas que has vivido del marketing ¿no?
Sí, y me iba que te cagas. Hace 6 años tenía una pedazo de nómina porque me había contratado una empresa francesa, le vendía a Acor Hotel un proyecto por una pasta y también ganaba mucho pinchando los fines de semana. En Madrid. Y todos los miércoles me iba a dar clase a un hogar de acogida a Usera. A uno de esos niños, que tenía 14 años y nunca había visto el mar, pedí un permiso y me lo lleve a verlo. Aun tengo el video. Le digo Nacho como no conoces el mar “no me ha llevado mi madre”
–¿Y cómo empezaste con eso?
Porque cuando hice lo de Música por Filipinas, como fue muy bien empecé a hacer uno al año y el siguiente fue Música para la infancia. Y un invierno que fue muy malo para mi me fui con ASPAIM el día de reyes a repartir regalos a las casas de los niños, vestida de paje de Baltasar, con toda la cara negra, y me lo pasé fenomenal, entonces vi que lo del voluntariado era algo super gratificante y empecé a ir todos los miércoles a Usera. Salía del curro me cogía el coche desde Goya y me iba a puto Usera…en serio ¿por qué se llama Usera si los chinos no pronuncian la R? ¿¿porque no se han ido a vivir a Alcalá?! “Usela, Usela”
«Necesito que se pare el mundo»
El caso es que yo ganaba una pasta pero estaba en la mierda. Me sentía una autómata. Lo que más me gusta de ahora es haberme dado cuenta de que no puedo trabajar solo por dinero. Dije ¿qué hago con toda esta pasta, si yo no me drogo? y monté la agencia(de marketing) y me compré la casa en el pinar, porque yo lo que necesitaba era estar en el campo…yo soy así, necesito campo. Me gusta. Y cuando ya tenía toda mi casa de Madrid en cajas para mudarse me llaman de Valladolid y me dicen que se ha muerto mi abuela. Que mi abuela es como mi madre. Entonces, me tiro al suelo a llorar…pffff. Tenía mi casa, una empresa que facturaba una barbaridad de pasta y una depresión de caballo.
Llega un punto que digo solo pienso cómo colgarme. Desde que me levanto hasta que me acuesto solo estoy pensando dónde me cuelgo. ¿Tú sabes lo que es vivir así? Es horrible. Ni un día en la cama me quedé. Todos los días trabajaba, pero irme a trabajar en pijama, todos los días el pelo sucio…me quedé como un palo…Entonces despedí a todo el mundo, dejé a la novia y dije… «bueno, ahora a salir a flote como se pueda”. Sola, en el pinar. Yo rezaba, lloraba…decía «necesito que se pare el mundo»..oye, y aparece a los 4 meses Pedro Sanchez, que hay Covid. Y le mando un mensaje a mi psicóloga, “¿crees que cuando yo rezaba…?” y se estallaba.
Es como que el covid me dijo “tranquila, tómate tu tiempo, puedes volver a ser la jabata que eras en los negocios que lo hacías de puta madre y te lo pasabas muy bien…pero también puedes hacer otras cosas”. Es como que nos puso a todos en la línea de salida.
Yo decía “joder, si he estado tan mal que me quiero morir todos los días y tengo el banco a reventar de pasta, la casa que quiero, las gallinas ¿para qué hago todo esto?” Por eso me gusta pinchar, noto que a la gente le hace feliz. Sabes que un DJ es bueno cuando ves a la gente sonreír. No me gustan las drogas ni que la gente esté colocada cuando estoy pinchando. Me gusta que la gente esté disfrutando a gusto con sus copas. Por eso me gusta pinchar de día. Pinche en F***** y me horrorizó ver a tanta gente drogada y drogándose.
«Yo quería un proyecto que cambiara el mundo, dar paso a otros. No yo crecer, si no que el resto tire. Y luego que me inviten a verles.»
«Un dj no es un chuloputas, es una persona introvertirda, que no encaja bebiendoy no encaja bailando…no somos rockstars»
Para mí pinchar ahora es un regalo. Si siempre me hubiera dedicado a ello no lo vería así. Cuando tenía que pinchar todas las semanas acababa viendo los bolos como pasta. Ahora, me considero una emprendedora. Pinchar es mi hobbie, pero soy una emprendedora. La historia de la escuela se me ocurrió porque cuando yo pinchaba en Loca fm. decía joe, cómo me cuesta aprender sin material…pero vaya que os diré en realidad mi objetivo con la escuela y con la radio no es que aprendan a pinchar, es que no lo pasen mal como lo pasaba yo, lo que quiero es en esas épocas que son remalas que diga “ahhh, me voy a ir a la escuela de Simancas que están los cuatro que estamos allí, que somos distintos al resto…” porque son distintos al resto eh, son como más…osea, Un dj no es un chuloputas, es una persona introvertida, que no encaja bebiendo y no encaja bailando…no somos rockstars.
-¿En Simancas qué tal?
Lo mejor que me ha pasado en la vida. Simancas es posiblemente el pueblo que más me gusta de Castilla y León y me siento en casa. Me siento en el mejor momento de mi vida. ¡Soy un 100! y he estado en el -2, eh…y espero no volver a caer. Porque la depre es muy mala. Es como que una vez que la tienes se te quedan cositas, como cuando te rompes un hueso y llueve…. A mi me ha hecho tener más empatía, porque todos lo pasamos mal. Yo ya solo veo personas, no posibles sujetos a los que venderles un plan de marketing. Llegué a ganar 1000 euros al día con mi empresa, eh, y mi cabeza me decía que eso es lo que tenía que hacer porque todo iba bien, pero sentía que la vida me decía que por ahí no.
Simancas me da lo que más me gusta, echar un cable a la gente que está perdida. Y encima a través de lo que me gusta y se me da bien, que es pinchar.
Durante unos años lo usé para ganar dinero y ahora lo hago para que la gente esté contenta. Lo que a mi me gustaría es que esto funcionase bien y tener más escuelas para que mucha gente pudiese ganar dinero de esto y tener una opción laboral guay. Yo quería un proyecto que cambiara el mundo, dar paso a otros. No yo crecer, si no que el resto tire. Y luego que me inviten a verles.
Cambiar el mundo empezando por Castilla
Me gusta Valladolid. La gente de Castilla es difícil, pero luego es leal. También son unos hijos de puta criticones. Antes era muy criticona. Hemos crecido en ese ambiente de criticar al vecino por lo que hace. Ahora miro a alguien que se viste mal y pienso en cómo me vestía yo cuando tuve la depresión, a saber, por lo que está pasando cada uno. Antes de criticar a alguien digo ¿qué le pasará?
–Es un poco parte del carácter castellano, una sociedad rural más primaria, ahora la gente ha viajado y es un poco diferente. La gente era más clasista. Tú misma dijiste que en parte te fuiste a Madrid porque eras lesbiana.
Aquí veo una chica que me gusta y no me atrevo a hablarle, en Madrid o Ibiza me atrevo a hablar a todo el mundo. En mi cabeza en Valladolid no hay lesbianas, siento que está peor visto. Aun así, a mí me encanta Valladolid, y me gusta Castilla, lo que pasa es que está pensado para jubilados, está enfocado a viejos. No hay alternativas para la gente joven. Pero joe, claro que me gusta, por eso monto una escuela aquí, precisamente para ofrecer algo distinto. A mi lo que me encantaría es hacer un festivalazo en Simancas, con un dj en todos los sitios emblemáticos de Simancas.
Mensaje para alguien que quiera ser DJ o que quiera emprender en Valladolid
¿Para alguien que quiera emprender aquí? que se compre un bidón de gasolina y se queme a lo Bonzo.
Y para alguien que quiera ser DJ en Valladolid, ya puede ser sobrino del dueño de algún garito. Valladolid es un gueto. Pero si quieres pinchar, aprende en la academia. Te voy a enseñar los trucos para que vayas rápido sin engañarte, comprimido para que la gente aprenda rápido y salga a pinchar.
Yo no quiero enseñarles cómo funciona una mesa de mezclas, les enseño a ser DJs. Quiero que salga gente grande de esta academia.Y dentro de 10 años que me digan mis hijos voy a ver pinchar a este y decir “ah, a ese le enseñé yo”.