Fotografías : Miguel Sánchez González para Oficios vivos
No conocemos (todavía) en persona el entroido de Pombriego ni conocemos a Edilberto, pero , después de esta entrevista -que accedió a concedernos a través notas de voz, que grababa mientras sacaba a pastar a sus cabras por la sierra- sentimos un poco como que sí. A pesar de que, como él mismo dice, sus compañeros y convecinos no son antropólogos ni estudiosos del asunto, saben más que nadie de qué va el entroido pues en los últimos años, con el impulso de la asociación vecinal y del testimonio de la gente mayor del pueblo, lo han resucitado de sus cenizas, entre las que parece ser que aún quedaba algún rescoldo. Oficios Vivos, la organización que nos puso en contacto con Edi, organiza también talleres de mascaradas y bailes y música tradicional de La Cabrera en las vísperas y durante el entroido ¿Y de qué va el entroido? Pues de diversión. Seguramente por eso haya sido tan placentero resucitarlo como nos cuenta, aunque también por lo que supone conservar un folklore vivo, y tan antiguo casi como el mismo hombre.
El entroido, como los cucurrumachos y otras mascaradas, es una tradición ancestral, probablemente precristiana, relacionada fundamentalmente con el paso a la adultez, con la representación y transmutación de roles, y por supuesto con la diversión. Consiste en beber, bailar, cantar y jugar. Jugar a disfrazarse, a mancharse, a darse sustos y a disfrazarse, o, como se dice aquí más propiamente, “revestirse”. Todo de manera orgánica (los disfraces, hechos con elementos de la vida rural, vuelven a incorporarse a la misma), vecinal y cultural, manteniendo vivo el eco de un folklore poderoso, lleno de colores y de significación vital.
Lo primero, querríamos saber un poco más sobre nuestro interlocutor ¿Qué relación te une con el entroido?
Pues yo soy Edilberto Rodriguez García, soy de aquí, del pueblo de Pombriego y la relación que me une al entroido es que lo he mamado desde pequeño. Formo parte de la asociación Aires del Cabreira, de aquí de Pombriego y entre todos organizamos esta mascarada. Formo parte también de los 4 o 5 mozos que quedábamos que seguíamos revistiéndonos, porque ya no se organizaba nada últimamente. Salíamos nosotros y con lo que nos daban pues íbamos a cenar, o de merienda o a tomar algo…hasta que empezamos a tomar en serio de lo de la recuperación, como ya te contaré luego…eso lo que me une al entroido, y un cariño grandísimo porque para mí es la fiesta más bonita del año, me parece que es la mayor expresión de cultura y de tradición que puede haber porque en ella, sin grandes fiestas ni grandes aglomeraciones, se representa todo nuestro folklore. Que luego hay otras fiestas, que también nos gustan mucho aquí, romerías, vírgenes…pero esto es sólo por diversión, la razón por la que se ha mantenido es la diversión. Y todo lo que sea por divertirse, pues es bonito. No sé, no tengo palabras, la verdad, para explicar lo que siento esos días.
¿Cuál es el origen de esta celebración? ¿De dónde viene la palabra “entroido”?
Lo primero que quiero aclarar, porque creo que está bien, es que nosotros no debemos estudio de nada. Aquí unos somos ganaderos, otros se dedican a la pizarra, otros se dedican al sector servicios, sanidad…otros ya son jubilados y otros son chicos que están estudiando, entonces, de estudios en profundidad sobre el tema yo no te puedo hablar, yo puedo hablarte de lo que es para nosotros, de lo que nosotros creemos y lo que nos han contado, y ya a mayores, pues de lo que hablan cuando vienen antropólogos y estudiosos, que ha venido mucha gente interesada en esto, pero yo personalmente no puedo decir de dónde viene, porque no lo sé. Lo que sabemos es que siempre se salió. Es una tradición que no se sabe cuando empezó, es de toda la vida, la gente mayor la recuerda y la describe como de toda la vida. Aquí se dice entroido, en toda la Cabrera Baja, rallando con Galicia, donde también se le llama el entroido y toda la zona de El Bierzo, que también. La gente mayor dicen que es l’entroido porque es la entrada de la cuaresma, porque ya después es el miércoles de ceniza y empieza la cuaresma. Nosotros no nos hemos preocupado mucho de buscarle explicación, sino que teníamos ese recuerdo y teníamos ese gusto de seguir con nuestra tradición y no dejarla perder.
¿Cuándo empieza el entroido y cuándo termina?
Antiguamente había seranos y filandones donde se juntaba la gente (un serano es una reunión). Pues se juntaban con las ruecas y el uso, a filar las mujeres y a bailar… Y en esos seranos ya empezaban las mujeres así como un poco a escondidas a hacer las faldas, a preparar lo que se iban a poner. Contaba la gente que todo aquel mes previo a lo que eran los días gordos del entroido ya se andaba de noche, se hacían bromas, iban por diferentes seranos, porque de aquella no había luz, entonces iban de noche a oscuras… Y todo aquel mes ya era de broma. A partir de Las Candelas ya empezaba a ser la cosa más palpable. Los días del entroido propiamente eran eso, los dos fines de semana antes del miércoles de ceniza. Y los días más grandes eran el sábado, el domingo y el lunes y martes de entroido. Esos días había baile, se hacían bailes de panderetas, salían por ahí, por todo el pueblo, todos aquellos días se hacía así. Había escuela, entonces iban a esperar a los críos a la salida y les entiznaban, perseguían a las mozas…todo eso.
Ahora ya, en la actualidad, salimos algo el sábado y el domingo anteriores, entre nosotros, y luego el sábado y domingo de “carnaval” son los días gordos, porque claro, el lunes y martes no hay gente en el pueblo porque todos trabajan, entonces, en la actualidad, el día grande es el domingo.
¿Se come/bebe algo especial en estas fechas?
En estos días de entroido se aprovecha para comer mucho porque después ya entra la cuaresma y ahora no, pero entonces había que guardarse un poco antes de la Semana Santa, eran días de eso. Entonces los días del entroido son días de mucha fiesta, fiesta de la gente por ahí, pero también fiesta de comer. El pregueiro, que es un botillo, pero aquí le decimos pregueiro, la andolla, todo productos del cerdo.
Después, en cuanto a dulces, se hacían orellas, orejas; flores, filluelas, crêpes, pero les dicen filluelas; y cosas así, dulces para invitar a la gente. Y ahora, cuando se hace la fiesta, se traen unos roscones que es el dulce típico de aquí de las fiestas, el roscón. En cuanto a bebidas, pues cosas de antes y de ahora: vino , aguardiente, cuturrús y licores de hierbas, todo lo que se quiera. Y luego era muy típico el ferbudo, que es vino con miel, caliente, que aún se sigue haciendo. Cuando se hace el serano, pues se da el ferbudo caliente a todo el mundo, y al andar de ronda, y el día de domingo gordo que se acaba todo ahí en la plaza, se da también ferbudo a todo el mundo y ahora además se da chocolate y roscón.
¿Cada uno se hace su traje, se heredan, se junta la gente para elaborarlos?
En cuanto a los trajes, hoy, igual que antiguamente, se hacen durante este mes previo al entroido. Nos reunimos y hoy uno trae una piel, otro trae una colcha…porque esto, claro, todo es con cosas que casi no existen hoy en día. Nosotros hemos tenido la suerte de que la gente nos ha apreciado y nos han dado cosas para hacer los trajes y podernos revestir. Son ropas que se estropean mucho porque aquí los que se revisten lo viven de verdad y claro, andan a rastro, con revuelcos, harina…
Y luego las mozas o madamas llevan sus collares de una bolita roja que es la rosa canina que aquí le llaman la garbanzeira y también de unas bolas que son las agallas que da la encina que aquí le llamamos carrbouxas.
Entonces se hacen los collares, se van haciendo un día, otro día quedamos y hacemos otra cosa…como se puede. Las caretas ya nos explicaron bien cómo eran, que se hacían de corcho, entonces bueno, uno que se le da bien pues las va haciendo, yo he hecho alguna…todo se va haciendo y todo en casa y con ayuda de la gente.
Te traen una piel de un animal que haya matado un coche a lo mejor, o de la caza, aunque de la caza vienen pocos. La gente sabe que nos revestimos y nos llaman para darnos cosas. Y, bueno, aquí cualquiera saca la piel a un bicho, entonces lo desollamos y hay que echarle sal y ceniza y se va preparando la piel hasta que ya se curte, para cubrir una careta o unos zajones o para ponerlo por arriba. Todo eso lo hacemos nosotros en unión. Unos traen unas cosas, otros traen otras y se va variando, no siempre va una persona con el mismo personaje; unos guardan aquello, tienen lo otro, se pide…todo va así.
Lo único que sí está hecho, que antiguamente se hacían todos los años y ahora no, son las sayas de las mozas o madamas, esas sayas antiguamente eran sábanas de la cama normales y corrientes, entonces las mozas las bordaban como podían y las adornaban con hojas, con hiedras…y las armaban para ese día, para ir al baile y así, para salir por el pueblo. Pero pasaba ese tiempo y los deshacían, porque hacían falta. Y las pieles igual, las pieles se preparaban porque eran para la venta, por eso no se cortaban ni se agujereaban ni cosa ninguna. Se ponían aquella piel, pero después de que pasaba el día, esas pieles valían para vender.
Es de decir eso, que hemos tenido muchísima suerte, que la gente nos ha apreciado y nos ha prestado: los cencerros que aquí les llamamos chocallos, colchas, sábanas…todo el mundo, una una saya, unas enaguas, un pañuelo… La gente nos ha ayudado mucho y aparte de cosas, pues con su testimonio, que también es muy importante para llevar las cosas bien hechas.
¿En qué se parece el entroido a las mascaradas zamoranas?
Con los zamoranos similitudes habrá muchas porque somos vecinos. Lindamos con la provincia de Ourense, estamos a 12 km, y estamos muy cerquita de Sanabria. Lindamos con el Bierzo y una parte de Cabrera linda con Maragatería. León, Zamora y Galicia, entiendo que tendremos muchas similitudes, tenemos todos un contexto común y un origen seguramente común, pero también diferencias…pues las particularidades que hay en cada lugar. En cada lugar hay unos gustos y unas formas en el habla, en la indumentaria, en el baile, que al final todo es similar, pero cada uno con sus variantes, en muchas ocasiones muy marcadas.
¿Por qué es especial el de Pombriego?
(…yo hablo en mi nombre y en el de muchos compañeros que estamos en esto…) El entroido de Pombriego es especial porque lo hemos recuperado con el mayor respeto que hemos podido y con un cariño grandísimo, porque cada cosa que se ha sacado y se ha recuperado ha sido un recuerdo de una persona que a lo mejor hoy ya no está entre nosotros y está vivo, y para nosotros es un orgullo llevar esto adelante. Es muy difícil porque somos un pueblo que hay 50 personas viviendo, pero compensa porque…no sé, ves una fiesta, una celebración..que yo no tengo palabras para explicar lo que siento y lo que me transmite. Ver a la gente andar por el pueblo, andar por las casas, convivir con los vecinos…son unas fechas que aunque tengas problemas por el año, parece que en esos días se olvida todo. Entonces eso es muy bonito. Luego, cada uno del suyo dirá lo mismo…el entroido y todas estas tradiciones, yo creo que son todas bonitas con sus particularidades de cada zona, y que todo el mundo que está en esto se merece un respeto por lo que está haciendo, porque todas tienen su valor y su expresión y es una cosa muy importante que no deberíamos perder.
¿Qué ha cambiado en la tradición con el paso de los años?
La mayor expresión del entroido fue antes de la guerra. A partir de la guerra se prohibió, se seguía saliendo porque a la gente le gustaba, pero ya todo muy reducido, la gente se apartó un poco de eso…baile se hacía, pero no se podía uno cubrir la cara, estaba prohibido, también los seranos de noche se prohibieron…aquí había un cuartel de la guardia civil, así que era impensable. Todo lo que engloba el entroido fue muy perseguido, porque la iglesia estaba en contra y el régimen también.
Entonces, de lo que se acuerda la gente mayor del pueblo, cuando ellos eran jóvenes, pues había muy poco. Había rondas durante el invierno, se salía a tocar las guadañas, las latas, las ollas…eso lo seguimos haciendo. Pero claro, salimos si cabe ahora más gente de la que salía antes.
En cambio, antes de la guerra había mucha gente en el pueblo, entonces había quien organizaba el baile, y los que se revestían aparecían y corrían el entroido, hacían escapar a las mozas, le daban las papas, que era dar con harina en la boca, pero sin organizar. Todo era libre, se cogía el tizno, el betún, se cogían los calderos de cernada, de la ceniza…era libre, se iba haciendo.
En la actualidad es organizado, porque hoy por hoy, si no organizas una fiesta, con la gente que hay en el pueblo pues sería una cosa muy pequeña, es todo gente mayor, la juventud somos pocos.,..vienen muchos por estas fechas, pero si no, durante la semana aquí no hay juventud ninguna. Sin organizar sería una fiesta como antes de la recuperación que hizo la asociación. Nosotros salimos toda la vida, 5 o 6, salíamos por las casas, andábamos por las fincas, corriendo carnaval revestidos como podíamos, con una funda de la cantera y el cinto de los cencerros. La gente nos daba algo, con lo que nos daban hacíamos una merienda o íbamos a tomar algo al bar y punto. Que a lo mejor se asemejaba más a lo que hacían antiguamente, ojo, pero claro, no estaba organizado para nada, era una cosa muy pequeña que pasaba, como dicen, sin pena ni gloria. Estaba ahí la costumbre, el sentimiento, pero se estaba perdiendo. Estábamos dejando perder ante nuestra narices todo por…por falta de ayuda, en realidad, y de entusiasmo, porque tampoco nos lo habían explicado, se salía como se podía, la verdad. Entonces la asociación tomó parte y animados por los vecinos mayores decidimos volverlo a sacar como era. Y llevamos ya unos cuantos años que se sale como es. Entonces claro, ya se organiza, se sale de un punto, todo el mundo lo sabe, el que quiere revestirse viene…se acaba en el sagrado, se hace el baile y allí se da pues una cortesía, chocolate, roscón, ferbudo…para todo el mundo, pero ya organizado. Antes se salía en bandos, por grupos, iban unos por un lado, otros por el otro…y hoy la diferencia es que está organizado, porque hoy las cosas si no las organizas pues es muy difícil que salgan.
¿Por qué es importante seguir manteniendo las formas “antiguas” de divertirse, aunque existan formas nuevas?
El entroido, o los personajes que son los entroidos, madamas, viejos gitanos, señoritos…eso es antiguo, porque lo hemos recuperado, para que no se pierda porque es nuestra historia ¿no?, es nuestra cultura. Entonces los personajes son antiguos, pero el entroido es actual totalmente, es una tradición que viene de antiguo, pero que es de ahora. Yo creo que hay cabida para todo y todo lo que se haga por divertirse la gente pues es importante. Esto es una forma antigua de divertirse porque lleva muchísimos años, pero también es una cosa actual, porque está viva. Lo que me refiero es que esto no es un teatro ni una obra en la que nosotros somos actores y estamos representando un papel. Esto es un grupo de vecinos que decidimos unirnos para sacar adelante esta fiesta, para mantener recuperar y conservar lo que nos habían legado nuestros mayores, que por eso es que es antiguo. Y es actual porque las coplas que se hacen todos los años pues son sobre cosas de ahora, todo relacionado con el mundo en el que vivimos, osea, es una tradición viva. Fue cambiando durante muchos años y quizá siga cambiando porque no es que esté ahí quieta en una vitrina, es la fiesta del pueblo y ha sido siempre la fiesta del pueblo. Y quién sabe…dentro de muchos años, si sigue esto, los que vengan detrás cómo lo harán, qué gusto tendrán. Nosotros hoy lo hacemos así, hemos mantenido la fiesta como nos la transmitieron. Lo que hemos conservado nosotros, estará, pero no sabemos lo que vengan detrás lo que harán.
¿Podemos participar en el entroido si no somos de Pombriego? ¿Qué debemos tener en cuenta?
Por supuesto que cualquiera puede venir a Pombriego a vivirlo con nosotros y como se suele decir…aquí nadie es forastero. Cabrera ha sido siempre una tierra hospitalaria, que ha abierto los brazos a todo el que ha venido de fuera y le ha dado lo poco o lo mucho que tenía, entonces aquí, el que quiera venir lo único que tiene que hacer es enterarse cuándo se sale. Hoy con las redes sociales es muy fácil enterarse cuando hay este tipo de fiestas, porque hay cartelería, hay de todo…
Lo que sí tiene que tener en cuenta el que quiera venir es que no viene a un carnaval, aquí lo que se viene es a un entroido: que salen unas figuras representativas del pueblo, que son figuras que repiten unos roles, unas acciones que han hecho toda la vida; se echa ceniza, dan las papas de harina, cogen tizno de las cocinas, aún en la actualidad. Entonces hay que venir preparado a aguantar las bromas y a vivir y a compartirlo con todos. A mayores de esas figuras, sale muchísima gente revestida con nosotros y esa gente no tiene porqué traer nada especial, con una chaqueta vieja y un pañuelo por la cabeza ya estás revestido, ya no pareces mal. Para ir a correr el carnaval, para ir a dar la harina, a bailar, a divertirse y a comer a disfrutar de la fiesta, en definitiva, con todos. La gente que viene un poco a verlo, un poco ajena, pues claro, lo vive diferente. Porque el que venga esperando un teatro, como digo, pues aquí no hay teatro ninguno, aquí no hay trampa ni cartón, lo que hay es un pueblo divirtiéndose.
«…esto no es un teatro ni una obra en la que nosotros somos actores y estamos representando un papel. Esto es un grupo de vecinos que decidimos unirnos para sacar adelante esta fiesta, para mantener recuperar y conservar lo que nos habían legado nuestros mayores.»
¿Eres optimista respecto al futuro de las tradiciones, crees que nuestra generación será capaz de conservarlas?
Soy optimista respecto del futuro que tienen estas tradiciones y nuestra cultura, sí, soy optimista…porque, bueno, ya ha estado más perdido de lo que está ahora, entonces, en el momento que se le da un poco de impulso, que se cuida y se hace porque se conozca…estos niños que son pequeñitos, los niños que están saliendo ahora, que lo están viviendo…pues es muy difícil que lo dejen perder, porque lo pasan muy bien, salen con nosotros, son los que más ceniza y más harina echan, y lo viven, lo viven de esa forma que no se van a olvidar.
¿Cómo debemos hacer para atraer la atención turística sobre este tipo de celebraciones sin estropear su espíritu/autenticidad?
Para nosotros es un orgullo que la gente nos valore, que venga a vivir la fiesta con nosotros, que venga a compartirla, que la disfrute igual que nosotros la disfrutamos, que la vivan…También es muy importante que la gente respete las costumbres y a las personas que viven en el lugar, yo creo que todo se basa en el respeto, la gente tiene sus costumbres y su forma de hacer las cosas, el que venga, no sé…pues ver una máquina del tiempo o un mundo atrasado, pues esa persona no es bien recibida. Pero bueno, pienso que La Cabrera en general tiene mucho que mostrar y muy bonito y todo el que quiera venir a ver desde el respeto pues será bien recibido. Si en algún momento la fiesta tomara otro camino y se masificara, pues sería difícil para la asociación hacerse cargo de ella, porque es una cosa que hacemos nosotros, entre los vecinos, no recibimos ayuda de ninguna administración…sería difícil llevarla a cabo o atender a la gente como nos gustaría, pero bueno, en el punto en el que está pues es muy bonito y es verdad que viene mucha gente a verlo. La atracción turística está, porque lo cuidamos mucho y la gente eso lo valora, pero claro, tiene doble filo porque es verdad que se puede masificar y perder su autenticidad, o quizás no. Aún no lo sabemos. Lo que sí sabemos de momento es que a la gente esto le llama porque bueno, es una cosa muy antigua pero muy actual, que a la gente le gusta, le llama la atención…todo el mundo quiere verlo. Para nosotros es un orgullo y valoramos que vengan, nos gusta, pero aunque no viniera nadie, pues saldríamos igual. Pero eso, como dije antes, están todos invitados. Aquí nadie es forastero.