Medieval Solar punk: una crónica

Carmen Abril
Fotografías:
María Sánchez Morato

El castillo de Villalonso se levantó en su día gracias al tiempo y al trabajo de muchos paisanos que doblaron el lomo juntos a lo largo de interminables jornadas al sol, y que probablemente recibieron cuatro perras a cambio de su curro. Salvando las distancias, con nuestra fiesta ocurre parecido. Mucho trabajo, poco dinero y el resultado lo disfruta otro. Pero no pasa nada.

En este caso no hay un gran señor ni un capataz haciendo restallar el látigo, lo único que nos obliga son nuestras propias ganas de seguir generando uno de los ambientes festivos más especiales en los que hemos estado nunca. Y este año no fue distinto. De hecho, probablemente Medieval Solar Punk ha sido la mejor edición hasta la fecha. Los problemas técnicos del año pasado, que nos fastidiaron un poco la fiesta a los organizadores, los solventamos esta vez con previsión y sobre todo con inversión.

No está mal a veces explicar los trucos de magia: esta fiesta ha sido muchísimo más cara que todas las anteriores. A pesar de eso, y en parte gracias a los patrocinadores, a los que este año se sumaron Mahou y la Diputación de Zamora, conseguimos subir las entradas sólo un euro. Sabemos que aún así supone un desembolso y agradecemos mucho el Sold out, que no se hizo esperar. Pero sobre todo os agradecemos todo lo demás. Los disfraces, los bailes, los juegos y la actitud. Los altísimos niveles de diversión y libertinaje. Nos quejamos, y de verdad que es un proceso duro, pero hacéis siempre que merezca la pena. No obstante, antes de deshacerme en halagos, que os los merecéis todos, vamos a darle a esto un cuerpo más de crónica y a ir paso a paso. 

Bienvenidas a Villalonso

El castillo os dio la bienvenida un año más todo engalanado. Nosotras, como siempre, terminamos de decorar unos 3 minutos antes de que el primer bus empezara a descargar personas disfrazadas. Vuestra llegada nos pilló literalmente en bragas, cambiándonos en el baño. Ya es tradición.

Este año teníamos un As bajo la manga para recibiros y eran Los más cañeros, un grupo recién formado de dulzaineros burgaleses jóvenes que conocimos a través de Diego, de Estampas Burgalesas ¡Gracias Diego! Y gracias a los dulzaineros, que efectivamente fueron los más cañeros, no sólo en este rato de bienvenida, sino generando los mejores cambios de artista imaginables, alternando tradición y verbeneo y haciendo la dulzaina joven y roneante again.

Llegabais, guapos y guapas, sorprendiéndonos una vez más con el flow, pero sobre todo con los detalles imposibles e ingeniosos, de vuestros disfraces. La verdad, no sé por qué seguimos sorprendiéndonos si lo hacéis cada año, pero seguimos sorprendiéndonos. Este año la temática no era fácil que digamos.

En el patio os esperaba la mesa de bienvenida de todos los años, decorativa y hospitalaria, cargada de fruta fresca y panes de pueblo. 

Las frutas, irregulares y por ello inaceptables para el mercado, las había rescatado Remolonas food, una empresa que se dedica precisamente a esto: a dar una oportunidad a productos nacionales descartados por no ser perfectos. Preparan packs y los envían a domicilio a un precio más económico. Es una empresa que nos encanta y cuyos valores: evitar el desperdicio, aprovechar los recursos naturales, poner la tecnología al servicio del campo…encajan al 100% con el solar punk y con los nuestros. Hasta hicieron un reel explicando el concepto de la fiesta que nos encantó. 

Las fresas … ¿¿qué os voy a decir de las fresas?? Si alguien ha probado alguna vez unas fresas más ricas, por favor, que nos deje la referencia en comentarios de este artículo, pero dudamos mucho que existan. Todas perfectas: redondas y dulces, en su punto justo de acidez, de textura carnosa y jugosísima…una locura. Se cultivan en Segovia, junto a otros frutos rojos. La empresa, consciente de la reacción que genera su producto (un constante Mmmmmm) se dió a sí misma el nombre de Mumu Berries. Quizá no son tan baratas como la tarrina de Mercadona, pero amiga…la experiencia es otra. Como anécdota curiosa, la identidad gráfica de ambas empresas la hizo hace años nuestro diseñador, Miguel Seisdedos. Seguimos:

Entrando en calor

Inauguraba el escenario principal Ñero la cabra. Y de verdad que es la cabra. (Venga, un paréntesis explicativo para los que no sois muy modernos!! Lo siento por los que sí: Cabra en inglés es GOAT, que son las siglas de GREATEST OF ALL TIMES, El mejor de todos los tiempos. Entre los raperos se dan esta categoría unos a otros constantemente hasta devaluarla, pero Ñero lo es). Nunca un artista disfrutó tanto de la fiesta ni agradeció con más énfasis y sinceridad el haber sido invitado. Qué gozada, así sí. Él y su dj, Movimovi (quien a su vez organiza en Cacabelos el festivalazo Universo0125), chorrearon bercianidad y bachata. Nadie con más estilo. Suscribiendo sus propias palabras, en vez de un personaje de Solar punk, parecía que Ñero iba disfrazado de David Bisbal en 2006, pero pues qué maravilla. Elegancia y bacanería. Rap absoluto. En primera fila, su escuadrón, O filandón berciano, cuya parte en la fiesta explicaré más adelante, pero seguro que conocéis de sobra si estuvisteis allí.

A Ñero le siguieron los primeros dj, tanto en la mazmorra, donde el dúo Maricón Mariconez arrancaba las calderas (y las caderas) como en el patio, donde las Hello Pittys hacían lo propio. Ambas duplas regalaron los oídos a todos los miembros del colectivo LGTBI presentes. Sonó Badgyal, sonó Charli, sonó Sixsex, sonó Aitana, Las supremas…

Fuera, en la entrada del castillo, el Catering Arribas, de Villalar de los Comuneros, servía un arroz a la zamorana que por lo que he oído -no me dio tiempo a catarlo- estaba exquisito. Ojo que también hubo arroz a la vegetariana, con alcachofas y con un pintón. El año que viene hay que gestionar que se sirva durante más tiempo, porque el caso es que arroz sobró pero, al haberse ido los del catering, no había manera de servirlo. Se perdió una buena recena. 

Al set de Hellopittys le dio cierre una intervención impecable de Los más cañeros, que entretuvieron como encantadores de serpientes a un público divertidísimo, sediento de más. Mientras, Disson se hacía con el control de la mazmorra y los Optimus Primos preparaban sus aparejos para relevar a los dulzaineros en el escenario principal. 

Disson fue hipnótico: funky y electrónico, pero también salsero y trapero? una delicia. 

Y los Optimus…qué se puede decir. Ha nacido una estrella. Más bien 3. Little Farias, Big Camel y Middle Winston -en una apología al tabaco sólo comparable con la de sus amigas las HPittys, que tiraron cigarros al público en un momento dado- presentaban su ópera prima: Nuevo Mester de Tuberías, quizá el primer disco de un género nuevo: el punk trap castellano. Bases limpísimas, electrónicas, bakaladeras; letras rebosando crítica social y hasta existencialismo; tonterías y risas mezcladas con todo lo anterior.  La gente de Nerve Agent estaría orgullosa de sus sucesores como cabeza de cartel. Nosotras estamos muy orgullosas de haberlos traído y de ellos en general. Larga vida.

Después le tocaba a Yung Peta, que caldeó la cosa con bien de reggaeton clásico pero también pisó el acelerador. Era mucha presión coger el relevo al beat de los Optimus y el vallisoletano, que se mueve como pez en el agua en el registro electrónico (es también SKV en el colectivo Oaze), no quiso bajarle demasiado. Aún así hubo perreo y hubo urbano y se pudo mover el culo bien a gusto.

Laura Merayo sacó por fin su mural portátil, pintado nada menos que en la parte de atrás del photocall de nuestra gira de presentación de la revista en papel. Esta maravillosa pieza «upcycled» representaba el castillo visto desde fuera. Unos chavales disfrazados descansando al pie, por un lado. Por el otro, en primer plano, nuestro queridísimo Diego Dega bebiendo de la bota mientras en su hombro descansa, esperando el momento de salir a jugar, la cuerda con la que se salta a la comba. Este año Diego, que suele ser el impulsor de este juego, no estaba, pero a la comba se saltó igual.  Por mucho que digan, la juventud es también fanática de las tradiciones, las antiguas y las nuevas. Se saltó un año, fue genial, pues ya se salta para siempre. Así nacen estas cosas.

Bajándole al calor

El sol picaba y os íbamos regando con una manguera desde la parte de arriba del castillo. El Solar Punk no es nada sin agua (ver el manifiesto: en una utopía solapunkesca el derecho al agua y su protección son fundamentales) y temíamos que salierais en llamas. Los de O fiandon berciano, sin embargo, tienen un dicho fundacional que se toman muy en serio y es que el agua es para los peixes…así que se lo cogieron como un desafío personal y decidieron de que era hora de regaros con vino. 

El concurso de porrón fue la actividad que causó más furor con diferencia (quizá después del coche del Findelfresco, pero ahora vamos con eso). La rana tampoco puede decirse que os disgustara. La cola para participar en los juegos de Ofiandon no se terminaba nunca. “La gente es ludópata de juegos populares” nos decía Lucía muerta de risa cuando íbamos a preguntarles qué tal.

Satisfechos y divertidos, pero sin dar a basto, la buena gente de Ofiandon anotaba en una libreta los resultados, controlaba la fila, celebraba con la marabunta cuando alguien se bajaba un porrón de una sentada. ¡Conste que el vino de los porrones iba mezclado con gaseosa! Los juegos pararon cuando ellos no pudieron más, unas dos horas y media después. Si por vosotros hubiera sido creo que seguiriais allí, turnandoos para tirar a la rana y tentar el porrón, pasando la tarde igual que muchos de vuestros abuelos décadas antes que vosotros. Qué guay. De verdad que viva Ofiandon.

En pleno furor berciano se produjo el cambio de artistas. Young peta dejó paso a Los frescos, que también traían nuevo disco, bien fresquito desde Burgos: Zermatt. Para celebrar el estreno habían traído el coche de cartón piedra atrezzo de su último videoclip. Sabéis de qué coche hablo, lo pusieron al servicio de todos y todos lo disfrutamos. Ellos son así, un show con patas y requetemajos. Igual que la última vez que estuvieron en el castillo se llevaron de calle el título de artistas mejor disfrazados. Cada uno de los ocho completamente a su rollo, sí, pero todos le habían puesto tiempo, mimo y mucha imaginación. Son los mejores. Se cantaron sus temazos clásicos y presentaron Zermatt, que de nuevo es divertidísimo, ambientado y escrito en la ciudad suiza que le da nombre, donde algunos de los integrantes han estado a temporadas currando y ahorrando (de nuevo, igual que muchos abuelos hace décadas).

Bueno. Quizá hemos dicho lo de el artista mejor disfrazado muy rápido porque el cambio en la mazmorra fue de Disson por Kleopotra que, en representación del colectivo salmantino La tatami, sirvió tanto look que costaba creérselo. Las manos negras, el vestido de cadenas efecto desnudo, el pelo bicolor, el pañuelo, sus acompañantes también sirviendo alta moda…no en vano su otro alter ego es Mara23, un proyecto de ropa vintage que lo peta desde hace tiempo en Salamanca. Pluriempleadas, creativas y divinas. Sí somos. Nos perdimos casi todo su set porque había muchas cosas de las que estar pendientes al tiempo, pero cada vez que pasamos por allí nos pegamos un baile furtivo fuera con reggaetón clásico, urbano, electrónica..¡y al parecer se hizo una conga! 

Fuera, Elfindelfresco le dejaba el despacho libre -y a vosotros seguir jugando con el coche- a La presidenta, que se puso muy seriamente a los platos. Ritmos muy distintos a los que venían sonando anteriormente fueron bailados: dancehall, cumbiatón, drum and bass…y también reguetón del que nunca disgusta. El sol empezaba a dejar de apretar, las luces empezaban a jugar más bonito. En el fresco interior de la mazmorra La india ponía fin al momento más reguetonero de la historia de esa sala y la llevaba de vuelta a su origen esencial: el techno puro.

Paréntesis

Paréntesis. Un comentario breve pero intenso al bar. Lo primero ¿qué tal La fresca? Es una pregunta retórica, ya sabemos que bien: os la terminasteis toda. Estábamos seguras de que os iba a gustar, pero nos sorprendió ver cómo literalmente os obsesionaba. Por si queréis replicarla en casa recordad: clarete Torondos + sprite/gaseosa + fresas frescas (si pueden ser Mumu, mejor). Gracias de nuevo al colectivo Tutti fruti por ayudarnos a comunicar nuestro invento los días previos tan bien, se nota que veniais ya con ganas de probarla. La verdad es que entraba sola.