Berrako: intuición y folclore charro. Entrevista a Ángel Lemus

El proyecto charro del momento

Lo primero que vimos de BERRAKO fue un teaser de Vetonia en Instagram que nos dejó sin habla. Mitología precristiana, cinematografización del folclore y de la tierra, autotune y tradición, mitos y leyendas charros contados a través de códigos de ahora y por alguien evidentemente del terruño…¡Aquí hay algo! pensamos. Pero el hallazgo o había hecho más que empezar porque detrás de toda esta producción contemporánea y a la vez ancestral estaba Lemus, Ángel, a quien vais a cocer un poco más leyendo esta entrevista. Un amor de persona y la cabeza y el corazón de este proyecto que hace escasos días ha estrenado La primera cena charra un vídeo-concierto de 20 minutos en el que se cuenta con la participación de más de 30 personas entre bailarines y músicos y en el que se mezclan generaciones y disciplinas (bailarinas de contemporáneo y de jotas -chándal y traje regional charro-, dulzaineros y pianistas) y con la estelar aparición de Cristina Len, a la que pensamos presentaros muy pronto y con la que Lemus hace una reinterpretación de La Clara que sólo dan ganas de aplaudir. Destacamos de esta pieza la colectividad y el cariño que rezuma y os animamos (mucho) a que la veáis con calma. Y ahora, la entrevista.

Para romper el hielo:

 

Como buen charro, ¿Eres más de patatas meneás de hornazo o de farinato?
A nivel de gusto gastronómico diría patatas meneás, pero soy de Ciudad Rodrigo, osea que “farinato” siempre. 

Si tuvieras que elegir una favorita artísticamente… ¿Catedral de Salamanca o Universidad Pontificia?  

Catedral, aunque el diseño de la Universidad refleja bastante mi manera artística de ver las cosas: un caos perfectamente ordenado. Sin embargo, estar justo debajo de la catedral y sentir su tamaño me impresiona de otra forma, una sensación distinta. 

¿Qué significa para ti Salamanca? La Sagrada.                              

Una cosa que te encanta de los charros y otra que odies /cambiarías. 

Nuestra actitud, y otra vez, nuestra actitud. Nos caracteriza esa seguridad y orgullo, pero a veces puede ser un poco difícil de llevar…                                                    

Un lugar poco conocido de tu ciudad que te encanta. 

La casa de mi abuela.

Al meollo, cuéntanos un poco de ti:

¿Por qué el nombre de Lemus?

Es mi tercer apellido, pero cuando era crío y jugaba al fútbol, mi padre, que en paz descanse, le dijo al entrenador que me llamara “Lemus” en vez de “Ángel”, y desde entonces así me llama todo el mundo.

¿Cómo descubriste tu pasión por la música? Cuál fue el momento en el que dijiste: quiero dedicarme a la música.

Tengo la suerte de haber crecido en una casa donde la música siempre ha sido fundamental. Mi madre es pianista y profesora, así que desde pequeño estuve rodeado de melodías. Fui a la escuela de música y hasta toqué el violonchelo, pero en ese entonces aún no tenía claro que la música sería mi camino. Todo cambió cuando tenía unos 13 o 14 años y descubrí el movimiento Hip-Hop. Fue un flechazo. Me sumergí de lleno en su cultura, en su energía, en su forma de poder contar mis historias. Desde ese momento, supe que mi lugar estaba aquí.

¿Qué influencias musicales han marcado tu estilo? ¿De dónde nace tu pasión por lo charro, la inspiración de tu innovadora propuesta artística?

A nivel de influencias, muchas. Me gusta escuchar de todo: lo mismo puedo pasar de Toña La Negra a Pucho o Bad Bunny, y terminar con algo neoclásico o tradicional. No me cierro a nada, porque creo que la música, cuanto más variada, más enriquece.

Si tuviera que destacar a alguien que me ha marcado, si, diría C. Tangana. No solo por su música, sino por su visión y su forma de hacer las cosas. Le admiro porque es un gran ejecutor, alguien que no se queda en la idea, sino que la lleva a cabo con precisión y coherencia, al igual que yo.

Cómo describirías con 3 palabras tu proyecto musical a alguien que no conoce tu música.

Esta se la copio al Xino, Música Folclórica Atemporal.

¿Qué te inspira o te mueve a la hora de componer y crear un tema?

Mi cabeza es una lavadora que no deja de dar vueltas, meto ideas, giro y giro, hasta que le quito las manchas, y a veces prefiero coger esas manchas y dejarlas. Soy bastante crudo, me inspira lo real, ya sea el amor, el dolor, la alegría; solo escucho lo que me dice la música y escribo sobre lo que me habla. Como una conversación esperando a que termine la lavadora en una lavandería, pero, como he dicho, la mía nunca acaba.

Tus videoclips son una auténtica pasada, casi piezas cinematográficas ; ¿cuál es el proceso de desarrollo, cómo gestionas ese despliegue de producción?

Primero me imagino escenas, colores y composiciones de planos, al mismo tiempo que voy desarrollando la historia e investigando. De repente, en mi cabeza se forma todo el vídeo entero y, solo en mi habitación, lo celebro como un gol.

Una vez tengo esa visión clara, paso al guión y a toda la preproducción: hablar con el equipo, organizar fechas, definir la dirección de arte, etc. Días antes del rodaje, hacemos una reunión con todo el equipo de grabación para explicar cada detalle. 

Es como una colmena: nos dividimos en equipos, pero todos estamos conectados. Cefe Torres, Pope Martínez, Carlos Carrasco y muchos más forman parte de este proceso, cada uno aportando su visión y talento. Cuando llega el día del rodaje, no hace falta decir mucho, porque todos saben lo que tienen que hacer, flow por instinto, como abejas trabajando en el panal: cada uno se entrega a lo que mejor sabe hacer. Comer la miel directamente del panal no es lo mismo que comerla de un tarro del supermercado.

Tu último corto es una especie de Tiny Desk en el que, incluido Vicente del Bosque, hay mucho cameo intergeneracional. A la hora de hacer nuestro el folklore, ¿es importante reverenciar a quienes nos lo han dado? ¿has encontrado voces críticas en este sentido? ¿Tiene nuestra generación miedo a la vejez, y por extensión a la gente mayor?

Para mí es más que importante, es fundamental. Si no tienes ese amor hacia las personas que estuvieron antes que tú, creo que no conseguirás nada. Es un honor contar con gente como Vicente, o Santiago Huete, que fue el que enseñó a mi abuela a tocar el almirez. Fíjate, sin gente como Santiago, mi proyecto sería una farsa.

Sí, claro que he encontrado voces críticas, eso me confirma que estoy en el camino correcto. Sin ir más lejos, hace unos días me enviaron unos audios de una señora diciéndome que mi trabajo es un descrédito, que soy un payaso y que menuda forma de levantar los cantares de Salamanca. Y yo le doy las gracias, porque gracias a ella terminé otro tema de Berrako. La pondré en los créditos.

No sé si miedo, pero sí respeto. Respeto a no adaptarnos y a convertirnos en esa señora quizá. Solemos pensar que los mayores están equivocados (y viceversa). Pero yo me pregunto: ¿y si estamos todos equivocados? He aprendido mucho trabajando con gente mayor, y ellos también han aprendido de mí. Creo que la verdad absoluta en cualquier disciplina del arte acaba con lo auténtico. Por eso, todo lo que hago es mentira, una reinterpretación, siempre en reconstrucción, una visión personal de mi realidad.

¿De dónde viene tu relación con el folclore charro? ¿Cómo inevstigas sobre el mismo, a través de internet o de algún "libro viejo"?

Pues desde pequeño mi abuela siempre me vistió de charro y salía con ella en la ofrenda floral que se hace en ferias (yo justo nací en vísperas, no sé si será casualidad), mi madre y mis tíos tiene sus trajes, y yo y mis hermanos desde enanos igual, en verdad mi vínculo con el folclore se lo debo a mi Abuela. A los años, descubrí todo el movimiento Hiphop, me empapé de él y me hizo evolucionar, y como que se me olvidó todo lo demás. Pero luego le das una vuelta… La vida son vueltas, yo creo, son ciclos, y todo acaba volviendo… cuando me di cuenta de todo lo que había en mi tierra, a nivel cultural, historia… me dije, ¿y si todo me ha llevado aquí? Y bueno, pues aquí estoy.

Sabemos que el berrako es un símbolo de protección precristiano, pero ¿el botón charro?¿cuál es su origen?

El botón charro al igual que es “verraco de piedra” es un simbolo de protección, su bola central representa Salamanca y las bolas que la rodean sus comarcas protegiendo a la charra, su origen es bastante oscuro y existen muchas teorías, unos dicen que es la evolución de un disco solar celtíbero, que si es un símbolo prehistórico… o que viene de los romanos y sus broches para cerrarse los trajes… tiene las medidas aureas perfectas, conexiones con la astrología y astronomía, o con la naturaleza por su forma de mandala…No sé de donde viene,lo que está claro es que su forma no puede ser casual.

¿Qué significa para ti ser charro y cómo se refleja en tu vida cotidiana y en tu música? 

Ser charro es algo que solo quienes lo somos entendemos. 

Pero creo que va mucho más allá de un gentilicio o de cómo nos llamaban antes. No es solo un traje, es carácter, actitud, una forma de ser. Es difícil de explicar, pero el orgullo lo resume bastante bien. En mi vida cotidiana se refleja igual que en mi música: cuando algo se me mete en la cabeza y siento que es bueno, tengo que hacerlo sí o sí. Soy tosco, bruto… un cirujano con los dedos gordos y sin guantes. Así me defino.

¿Cuál dirías que es uno de tus sueños a cumplir como artista? Dónde te ves a ti mismo como artista en 5 años:

Cuando tenía 16 años te habría dicho lo típico: llenar estadios. Pero ahora mismo creo que mi sueño es trascender en mi cultura, empezando por la de mi ciudad. Ese es el mayor éxito que un artista puede conseguir: volverse anónimamente tradicional. De aquí a 5 años no lo sé. Siempre llevo todo al límite, y cada paso en mi proyecto es un desafío constante, pero eso hace que el juego sea más divertido. Más que verme en un lugar concreto, veo el camino, y lo único que tengo claro es que voy a recorrerlo. Dentro de 5 años veremos en qué punto estoy.

¿Algún proyecto en mente para un futuro cercano? Por si quieres crearnos un poco de hype ¿Cómo planeas seguir explorando el folclore charro en tu música?

A pesar de que realizo una gran investigación sobre el folclore salmantino para poder llevar a cabo el proyecto, siempre me gusta dejar un poco de «desinformación» creativa. Esto no significa que carezca de conocimiento, sino que, en lugar de limitarme a las melodías exactas o detalles estrictos, prefiero abordar el folclore desde dos perspectivas: una personal, como alguien que ha estado siempre cerca pero lo observa desde fuera, y otra histórica, investigando sus mitos, orígenes y partituras. A veces ni siquiera sé cómo suenan algunas melodías; solo conozco sus historias y letras. Esto me permite jugar y experimentar, como un puzzle en el que voy fabricando mis propias piezas. Gracias a esta mezcla de conocimiento e intuición, no tengo límites a la hora de pensar en una idea o desarrollar creatividad. Si no fuese así, la fusión no sería la misma.

Cuéntanos una historia antigua de folclore charro que te haya sorprendido investigando sobre el tema:

Algo que me sorprendió mucho fue descubrir la conexión entre un anillo charro y un verraco. Ambos son símbolos de protección: el anillo protege a quien lo porta, y el verraco, dicen, protege al pueblo y a las almas difuntas.

Pero el otro día encontré algo que me flipó. Hay un anillo charro rojo,  precioso, muy característico que llevaban las Madames y que, en su interior, tenía veneno casero. Si un hombre se portaba ‘de aquella manera’… a dormir un rato. Y si no despertaba, pues uno menos. Sí, necesito ese anillo como sea.

¿Cómo animarías a los jóvenes a reivindicar sus tradiciones y hacer que Salamanca sea cool again? 

Reivindicar la tradición es como un trabajo de profundidad con uno mismo, no podemos excluir de dónde somos, nacemos y crecemos. Es un trabajo de excavar, pero en la cultura salmantina, estoy seguro de que cualquiera que se adentre en ella despertará curiosidad y no podrá dejar de hacerlo. Y creo que mi generación ya lo está haciendo: el simple hecho de llevar con orgullo un botón charro, ya sea pendiente, anillo o de cualquier forma, está reivindicando y haciendo ‘cool again’ a Salamanca. Y apoyar proyectos como La Perdiz Roja también ayuda bastante, por supuesto.

LPR es una revista gratuita y autogestionada, así que el apoyo que nos dais es fundamental para que podamos seguir recorriendo y contando Castilla de una forma diferente.

¿Has visto la newsletter castellana?

Suscríbete a nuestra comunidad castellanista y estarás al tanto de todas las novedades: nuevos artículos, nuevos productos en la tienda y más ventajas.

¡Únete a la familia LPR!

Ir al contenido