Texto y pinturas: Sául Alija
Preámbulo LPR
Saúl Alija es un joven pintor zamorano que rebusca en el baúl de las convenciones tradicionales y extrae del mismo nuevas formas de expresión. Una parte destacada de su obra, de hecho, se centra en la reinterpretación de temas sacro románicos. La libertad que define este proceso de exploración se refleja en su manejo del color, de las pinceladas y, de una forma especial, en la preparación de las escenas en sus pinturas, en las que nos sube a un tractor, o nos planta frente a una tienda Alimentación cualquiera.
El 17 de mayo al 20 de agosto de 2023, Saúl Alija expuso Manual Espiritual de Instrucciones sobre la España Vaciada en el Museo Etnográfico de Castilla y León , en Zamora, bajo el comisariado del Doctor en Historia del Arte Rafael García-Lozano. En el siguiente artículo, a través de dos de sus obras más significativas, el autor nos habla de esta muestra, que condensa la esencia de la que es una carrera prometedora, arriesgada, y contundentemente castellana.
Manual espiritual de instrucciones sobre la España vaciada
En el primer abril sin mascarillas de la era post-Covid, García-Lozano y yo estrenamos este manual de autoayuda para encontrar junto a los espectadores la riqueza, el optimismo y la belleza del pasado y del presente de Castilla y León por medio del color, del expresionismo y de las referencias a la propia tierra.
La muestra estaba compuesta por cuadros y objetos pertenecientes al almacén de investigación del Museo Etnográfico y profundizaba en conceptos básicos como el trabajo, la globalización o el ser humano.
Aquí vamos a enfocarnos en dos pinturas al óleo sobre madera muy especiales:
Invitar al público a sentarse en un John Deere
La exposición toma como referencia Guía Espiritual de Castilla, obra del vallisoletano José Jiménez Lozano, un texto que requiere tiempo para masticar esa Castilla conceptual y profunda.
Como siempre me había enfrentado a otro tipo de exposiciones más concretas, y puesto que el punto de partida era tan sesudo, quise introducir el factor provocación, a través un estilo desenfadado en el que pareciera que no hay cosas profundas ni metafísicas cuando, en realidad, las hay como para escribir un Manual Espiritual.
García-Lozano, Rafa, mi comisario, dijo en el texto explicativo de la exposición que “cuestiona la forma en que somos hombres y mujeres, los valores que nos impulsan, las exigencias que hacemos y los deseos que nos inspiran. Esto es, en definitiva, lo que mueve al mundo. [Que] ofrece a la audiencia una oportunidad para reflexionar y propone una perspectiva crítica. No se limita a una mera denuncia efectista”.
El posestructuralismo intensivo, sobre el trabajo en el campo y la igualdad.
En la fotografía se ve el cuadro Postestructuralismo intensivo, que representa a un matrimonio, una campesina y un campesino, trabajando el campo como se hacía antaño y se hace hoy. Éstos son contemplados por el espectador desde el cristal de la luna de un John Deere, quedando enmarcados por su estructura.
La palabra intensivo hace referencia a la nueva forma de economía de agricultura a gran escala, pero en este caso referida a la corriente filosófica posestructuralista. El mayor éxito de nuestro sistema estructural es habernos hecho creer que no es un caos y que nosotros no tenemos poder de decisión. Por eso sitúo al espectador como quien está sentado en un poderoso tractor, ostentando el poder de cambiar la historia de la España Vaciada.
El chasis rubí actúa como ficción filosófica de la estructura de alienación laboral y espiritual a la que nos someten las distintas administraciones autonómicas y diputaciones por negligencia. Desde las ciudades y sus administraciones, la oscuridad de los pueblos vaciados nos apena más. Una oscuridad que cada vez se parece más al negro Vantablack, creado por los científicos británicos. Por esta razón pensé en la noche como contexto para las fotografías de este artículo.
“Inviernos larguísimos, con tardes que se prolongan desde las seis, cuando cae el sol, donde no encuentras a nadie por las calles, donde destaca la escasez de personas en tu misma situación vital –principalmente si eres joven–, con la inserción de facto en un desierto cultural ni siquiera tamizado por las semanas culturales –generalmente veraniegas– y que, de tal, tienen solo el nombre, con relaciones personales situadas en los extremos, a veces ejemplares y otras de odios enconados… Un mundo rural que nos conecta quizá con nuestros orígenes humanos y también con los de nuestra propia civilización, pero que en la vida real dista radicalmente de las escasas semanas de verano o de fiestas patronales donde los pueblos se transforman para serlo que de hecho no son en absoluto.”
La otra España vaciada, Rafael Ángel García-Lozano, El Norte de Castilla, 16.04.19
La ciudad que nos deja ver el cuadro es Salamanca, que escogí por tener la segunda Universidad más antigua del mundo hispánico. A pesar de contar con los medios, la realidad de la estructura desde la que estamos sentados mirando, es otra. Me explicaré. Hace 4 años Miguel González Leonardo y Antonio López-Gay publicaron en la Universitat Autònoma de Barcelona un informe titulado Emigración y fuga de talento en Castilla y León, que aseguraba que el 35,5% de los castellanos y leoneses titulados o graduados en universidades de entre 25 y 39 años vive fuera de Castilla y León, más del doble que la media nacional.
Si Castilla y León funciona como una máquina que exporta talento a gran coste, mi lienzo intenta poner un concepto y una imagen a esta realidad, que es a la vez un sufrimiento y una propuesta.
En este cuadro se produce el mismo movimiento que en las Meninas, donde Velázquez hace que el espectador contemple la escena de la realeza y lo vea a él mismo pintando la escena. En este cuadro, el espectador percibe a través de los colores, inspirados en la Bauhaus, que él conduce el tractor en cuanto estructura y que él tiene margen de decisión para cambiar la historia de la España Vaciada.
Invitar al público a ponerse frente al mito de Pigmalión
Estas fotos se realizan en Zamora un 22 de noviembre de 2023. Son las 7:27 p.m. Una buena fecha para retratar en la España Vaciada y continuar escribiendo este texto que introduce el segundo de los cuadros de este artículo.
Los galanes no conquistan con plástico, sobre la resistencia del pequeño comercio y la objetualización femenina.
Hace un frío que pela. Está sonando En el fondo de la desolación Añil. Es una copla mainstream publicada en 2018. Los autores son los zamoranos La Milker Band. Una de esas canciones que declaran la guerra a los convencionalismos: “si quieres llegar a ser rico / ahórrate tu consejo / con mi cuerpo no trafico / le dijo mi alma al espejo”.
Quizá este verso puede ayudarnos a ver una verdad más profunda: el espejo es este cuadro, donde el cuerpo de esta mujer nos habla de sí misma, imperfecta, y de un comercio: el que soporta a sus espaldas.
Para encontrar la imagen, he recurrido al mito de Pigmalión, aquel griego que vio hacerse carne la mujer que tenía en el pensamiento. La fémina erguida de este cuadro da vida en sí misma a las debilidades y negligencias de la economía, a las desigualdades y la falta de paridad, como habría visto viva aquel griego su idea si pensara en nuestra economía actual.
Rafael A. García escribió acerca de este cuadro “un establecimiento hostelero, icónico para una generación –la de Saúl Alija–, el alquiler, el mundo de usar y tirar, que es quizá la forma más sutil de comerciar con la nada, lo inestable, lo que no permanece”.
Las afirmaciones de García-Lozano expresan, en tono de Manifiesto, la suerte de locales sin actividad y el modo de negocio inestable que ha surgido en los últimos años: comerciar con la nada. En los últimos 5 años se han cerrado 2.324 locales en Castilla y León. Traigamos al pensamiento a Jiménez Lozano, hablándonos casi siempre de una realidad más profunda, no susceptible de alquiler: aquello que aún nos queda y que no nos han podido quitar:
“En las antiguas posadas españolas, había un letrero que decía:
Aquí, el viajero encontrará lo que traiga. Y eso es lo que nos ocurre en nuestra vida: nos encontramos con un mundo que vamos a ver, entender y sentir, según lo que llevemos dentro de nosotros; y quien lee ya lleva consigo anteojos de siglos, pensares de siglos, sentires de siglos, que le han dado los libros y él ha ido rumiando. ¿Cómo iba a enterarse si no, por su propia cuenta?”
José Jiménez Lozano, El Norte de Castilla, 13.05.98
En la sociedad de Times Square, los técnicos de la pantalla tienen la función de idear letreros y crear necesidades que borren, en palabras de José Jiménez Lozano, “lo que llevamos dentro de nosotros”. Por eso mis pantallas, de colores vivos y composición y líneas simples, tienen la función de recordar el optimismo y la belleza que tenemos dentro de nosotros y la admiración que sentimos por la vieja Castilla.
La composición es coherente conmigo mismo, con escenas que yo he vivido. La primera, en las historias contadas por mis abuelos y la segunda en mis propias carnes, ya que he disfrutado esos cafés aparecidos por primera vez en Zamora que había visto en las series americanas.
Fin
El final abierto de este Manual no debe asustar a nadie ya que esa es la causa primera del conocimiento. No se escribe una tesis para sentar cátedra sino para abrirla. No escribo este artículo para intentar explicar un acto creativo sino por lo que pueda pasar mañana.
Realmente, bajo esta exposición subyace la tesis de que concentrar la mayoría de los empleos en las ciudades y abandonar las infraestructuras rurales no es una consecuencia inevitable, sino una cuestión de nuestra voluntad, de la de los inversores y también del trabajo y de la responsabilidad de la administración pública.
Este es mi Manual, aprobar el examen depende de si te dejas inocular por el concepto de España Vaciada con el que nos nombran o no.